Mi pasión por China

Escrito el 18/03/2021
Jimena Ortega


Mi pasión por China
Jimena Ortega Romero

M.A. International Business
University of International Business and Economics
Beijing, China.

 

La pasión siempre comienza con una idea de lo que aspiramos a ser, lo que queremos tener, cómo deseamos que nos vean, qué nos hará sobresalir. Nos ayuda a tener un camino y nos convence de que estamos haciendo lo correcto.

 

En mi caso la idea fue inicialmente motivada por varias voces, las de mis profesores durante el transcurso de mi carrera universitaria, que hablaban del gigante asiático, de su crecimiento exponencial, de cómo transformaría al mundo en el futuro. Y yo quería ser parte de ese movimiento. Todo comenzó con mi asombro hacia la velocidad y la fuerza con la que China estaba cambiando el panorama internacional. Yo tenía que subirme a ese tren.

 

Lo que no me imaginé al enfocar todos mis esfuerzos hacia “ese tren” es que iba a ser tan complicado y que iba a requerir más tiempo y habilidades de las que hubiera siquiera imaginado. Comencemos con un breve listado:

 

  • Aceptación a la frustración: comencé a estudiar chino mandarín hace más de 10 años, reprobé examenes y repetí niveles, pero nunca dejé de intentarlo (aunque muchas veces pensé que dormir esas 2 horas más iba a darme más felicidad que ir a clases donde entendía muy poco). A la fecha hablo 5 idiomas.
  • Capacidad de desprendimiento: irme de mi país a cumplir el sueño de mi vida sonó siempre muy atractivo, lo que nadie te cuenta es que creas una vida paralela, y que mientras en tu nuevo mundo todo es como salido de una película, en el mundo que dejas atrás la vida tampoco se detiene. Con todos los pros y contras que esto puede tener.
  • Enfoque: después de finalmente descartar de mi vida el poco productivo multitasking, aprendí a dedicar toda mi energía a una sola actividad por un espacio delimitado de tiempo, y asi completar una lista cuidadosamente pensada sobre lo que realmente tengo que hacer.
  • Tolerancia a las diferencias: vivir en el país con la cultura más antigua del mundo viene con sus retos, y es que no van a cambiar. Existen características muy peculiares en el comportamiento de las personas y en el enramado social que simplemente como personas que recién se incluyen, debemos respetar.
  • Ser egoista: independientemente de la connotación negativa de este adjetivo, muchas veces si no tienes un poco de este último, dificilmente podrás llevar a cabo tu pasión. Y no porque no te importe la gente a tu alrededor, sino porque no siempre entenderán que es por y para ellos que buscas ser el mejor en lo que haces, por ellos te atreves y das el salto.

 

Una pasión es lo que te define como persona, como profesionista, deportista… es lo que te hace despertarte con un motivo, que estés por momentos absorto pensando en como hacerlo mejor, encontrarte sonriendo al encontrar la respuesta, sentir ese cosquilleo cuando el momento de demostrarlo, llega. Un amor muy grande por ti y por lo que haces, comienza con la constancia, sigue con el trabajo duro y se motiva con los primeros logros, solo para seguir creciendo y buscando nuevas metas. Nunca fácil pero siempre satisfactorio. Y qué mejor que pasar la vida guiados por la realidad de ser siempre la mejor versión de nosotros?